INFANTIL

Alteraciones del sueño

Las alteraciones del sueño pueden reflejar etapas evolutivas. Entre los 2-3 años casi todos los niños tienen pesadillas y algunos también terrones nocturnos, muy relacionados con un hábito de sueño inadecuado. Si tu hijo no descansa bien al día siguiente estará más cansado, y por tanto más irritable. A menudo existen problemas del sueño en lugar de verdaderos trastornos del sueño. Los problemas del sueño se pueden definir como patrones de sueño que son insatisfactorios para los padres, el niño o el entorno ( pediatra, maestro..) Pueden estar relacionados con el bienestar del niño o con el de la familia. Principales trastornos del sueño en la infancia:
a) Angustia nocturna, terror nocturno, sueño de angustia (pesadillas), despertar ansioso.
b) Sonambulismo: suelen ser varones entre los 7 y los 12 años con antecedentes familiares en el 80 % de los casos. Cuando uno de los progenitores lo es, su probabilidad es seis veces mayor. Al día siguiente no recuerdan nada. Se suelen dar en la fase más profunda, en la primera mitad de la noche.
c) Rítmias del sueño: presentes en el 4 % de los niños. Ocurren a mitad de noche y se repiten 3-4 veces en la misma noche. Tienen un ritmo regular de alrededor de un golpe por segundo: Giran la cabeza , balanceo de un pierna..... incluso pueden llegar a mover la cama o la cuna.
d) Enuresis nocturna: la enuresis primaria es una parasomnia ocasionada por la incapacidad de respuesta ante la profundidad del estadio 3-4.

Dificultades en la alimentación

La alimentación constituye uno de los problemas más importantes con los que se enfrentan los padres de niños en edad escolar. En esta etapa, la voluntad infantil lleva a los niños a elegir cosas en general y alimentos en particular según su percepción sensitiva: colores, sabores, textura, etc. Habitualmente los alimentos elegidos con este criterio no se corresponden con los más adecuados para el desarrollo infantil y sí con los más deficitarios en nutrientes y perjudiciales para la salud. Las principales dificultades que se presentan en relación a la alimentación de los más pequeños son: hábitos en la alimentación, solo como le que le gusta, introducir sólidos en la dieta, las comidas se hacen eternas, obesidad infantil, ansiedad y alimentación, vómitos y rechazo hacia la comida.

Rabietas

En las etapas infantiles, el/la niño/a no tiene las herramientas suficientes para manifestar su desacuerdo, indiferencia, preferencia,…y, al no tener consolidado el lenguaje, su forma de manifestar lo anterior suele ser a través de las rabietas. Una rabieta infantil o berrinche es un tipo de reacción frenética característica de niños de entre 16 meses y tres años. Prototípicamente, consiste en un fuerte ataque de ira que incluye protestas, lloros e, incluso, el tirarse al suelo. La rabieta ocasional en los niños se considera parte de su proceso normal de maduración y se origina en una frustración por no poder imponer su voluntad. Las rabietas forman parte del proceso evolutivo del niño, es su manera de expresar que algo no les gusta, pero a pesar de ser evolutivas, es muy importantes que los padres aprendan a poner límites en estos momentos, ya que si se cede ante estas situaciones, el niño aprende que así conseguirá lo que quiera y solo tendrá que repetir este comportamiento la próxima vez que quiera algo. En la Clínica Bárbara Tovar te enseñamos como controlar estas situaciones sin desesperarte así como otras situaciones propias del crecimiento de tu hijo.

Rebeldía

En la etapa de la adolescencia es cuando más se da esta característica. Suele aparecer un desacuerdo respecto a lo establecido por los padres, maestros, o cualquier autoridad. Esto incluye a lo establecido en relación a conductas, estructuras, ideas, valores, etc. Los adolescentes manifiestan ese desacuerdo, oposición, sublevación de distintas formas; verbalmente (murmurando, gritando, reclamando, etc.); en su comportamiento (lanzando o golpeando objetos) o violenta (agresiones físicas hacia las personas). En la Clínica Bárbara Tobar abordamos estas dificultades mediante el tratamiento cognitivo conductual para que aprendas una manera de negociar con tu hijo utilizando la Autoridad sin caer en el Autoritarismo. Además trabajamos con el adolescente de una manera individual, atendiendo a las necesidades personales en el momento vital en el que se encuentra mediante un tratamiento cognitivo conductual.

Ansiedad de separación

El trastorno de ansiedad por separación hace referencia básicamente a los niños que sienten un miedo extremo a tener que separarse de las figuras a las que tienen mayor apego, padres, abuelos, cuidadores, etc…; aunque esta separación sea de forma puntual, como cuando los padres planean salir por la noche y dejar al niño al cuidado de otra persona. El trastorno de ansiedad por separación puede ir acompañado de depresión, tristeza o miedo a que algún miembro de la familia se vaya o muera. Entre los síntomas más usuales se encuentra la excesiva preocupación por los daños potenciales hacia uno mismo (por ejemplo: contraer alguna enfermedad o accidente en la escuela). El niño también puede evitar actividades que signifiquen de algún modo la separación de sus padres, como asistir a campamentos de verano. Son comunes las pesadillas y las afecciones somáticas como: temblores, sudoración, dolores de cabeza y de estómago, y vómitos. El tratamiento cognitivo-conductual de la ansiedad por separación se basa en enseñar al niño algunas habilidades fundamentales. Se enseña al niño a reconocer sentimientos ansiosos relativos a la separación, así como a identificar sus reacciones físicas ante ellos. A reconocer sus pensamientos ante las situaciones de separación y a desarrollar un plan para afrontar la situación. También se instruye al niño sobre cómo evaluar y valorar el éxito de sus estrategias positivas de afrontamiento. Además, se utilizan estrategias de comportamiento como: modelos, juegos de rol, técnicas de relajación y prácticas de refuerzo. También se instruye a los padres sobre formas de valorar y dar refuerzo positivo a lo conseguido.

Miedos infantiles

No hay duda que los miedos son evolutivos y “normales” a cierta edad, cambiando el objeto temido a medida que el niño crece y su sistema psicobiológico va madurando. La tendencia natural será a que éstos vayan desapareciendo progresivamente. En otras ocasiones, podemos hablar abiertamente de temores o miedos patológicos que pueden derivar hacia trastornos que necesitan atención psicológica (ansiedad, fobias). Establecer la frontera entre uno y otro (normalidad-patología) no siempre es fácil y dependerá mucho de la edad del niño, la naturaleza del objeto temido y sus circunstancias, así como la intensidad, frecuencia, sufrimiento y grado de incapacitación que se produce en el niño. Cuando los miedos son más severos, persistentes y alteran significativamente el funcionamiento del niño en su entorno familiar, escolar o social, podemos encontrarnos con trastornos que ya no formarían parte del ciclo evolutivo “normal” sino que deberían ser objeto de tratamiento especializado (fobias específicas, trastornos de ansiedad u otros). En la Clínica Bárbara Tovar, abordamos estas dificultades para que tu hijo sea un niño sin miedos y más feliz.

Eneuresis y encopresis

Los trastornos de eliminación de orina y heces, enuresis y encopresis respectivamente, son característicos de la infancia. Pueden tener una causa orgánica o psicológica y, en ambos casos, tienen tratamiento. La terapia psicológica comprende la enseñanza para aprender a controlar los esfínteres, psicoterapia y una serie de recomendaciones para los padres del niño afectado sobre cómo afrontar la situación y resolverla. La eneuresis es el escape involuntario de la orina durante la noche; la incapacidad de retenerla durante el día se denomina incontinencia diurna. Consiste en la aparición de una emisión repetida de la orina en la cama o en la ropa, superados los cuatro años de edad, tiempo en el que el niño debería haber adquirido la continencia urinaria. Hay dos tipos de enuresis: la primaria y la secundaria. La principal diferencia entre ambas es que, en la enuresis primaria, el niño nunca han llegado a conseguir el control de la orina, mientras que en el caso de la secundaria sí que lo han conseguido, aunque durante un periodo corto de tiempo, unos pocos meses a lo sumo. La encopresis, por su parte, es la evacuación repetida de heces en cualquier lugar inadecuado que no sea el retrete, como en el suelo o la ropa. Y al menos tiene que producirse una vez a la semana durante tres meses consecutivos. La edad a partir de la cual puede considerarse encopresis son los cuatro años. La terapia va dirigida a encontrar la causa y a utilizar técnicas para que el niño aprenda a controlar los esfínteres.

Agresividad

Teniendo en cuenta de que la conducta agresiva de un niño es un comportamiento aprendido y como tal se puede modificar, la intervención de los padres bien como de los profesores es muy importante. El castigo físico no es aconsejable en ninguno de los casos porque sus efectos son generalmente negativos: se imita la agresividad y aumenta la ansiedad del niño. Desde la Clínica Bárbara Tovar te enseñamos como hacer frente a estas dificultades mediante un tratamiento cognitivo – conductual basado en las recompensas y no en los castigos.

Deficit de atención con o sin hiperactividad

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno de origen neurobiológico que se inicia en la edad infantil y que afecta entre un 3-10 %de niños en edad escolar. Los síntomas principales son la hiperactividad, la impulsividad y el déficit de atención. Estos síntomas se presentan con mayor intensidad y frecuencia de lo esperado en los niños de su misma edad. El tratamiento del TDAH de niños y adolescentes tiene por objetivo mejorar los síntomas nucleares de la enfermedad (hiperactividad, impulsividad y déficit de atención) y reducir la aparición de otros síntomas frecuentemente asociados al TDAH. Existen diversos tipos de tratamientos indicados en el TDAH de niños y adolescentes, sin embargo el que presenta mayores niveles de eficacia es el tratamiento combinado o multimodal, que incluye el tratamiento psicológico, el farmacológico y la intervención psicológica mediante terapia cognitivo-conductual.

Problemas escolares

La detección y el tratamiento oportuno de los problemas y dificultades de aprendizaje hace la vida más fácil a niños, padres y profesores. En la Clínica Bárbara Tovar realizamos una evaluación pedagógica para conocer de dónde provienen esas dificultades y poder poner los medios adecuados. En la reeducación tratamos diferentes problemas empleando para ello diversas estrategias metodológicas y ofreciéndole al niño recursos suficientes para superarlos. El trabajo se realiza de manera individual y por profesionales con amplia experiencia en problemas de aprendizaje. Además del trabajo individualizado contamos con cursos Técnicas de Estudio, enfocado a todos los niños que quieran mejorar su rendimiento en el aprendizaje.

Trastornos del aprendizaje: dislexia, disgrafía, discalculia

Una primera definición sencilla de la dislexia es la que nos dice que es el problema para aprender a leer que presentan niños cuyo coeficiente intelectual es normal y no aparecen otros problemas físicos o psicológicos que puedan explicar dichas dificultades. Siendo la dislexia en principio un problema de aprendizaje, acaba por crear una personalidad característica que en el aula se hace notar o bien por la inhibición y el retraimiento o bien por la aparición de conductas disruptivas, hablar, pelearse, no trabajar,.. como formas de obtener el reconocimiento que no puede alcanzar por sus resultados escolares. La dislexia va unida en ocasiones a otros problemas de aprendizaje escolar, tales como la disgrafía (dificultades en el trazado correcto de las letras, en el paralelismo de las líneas, en el tamaño de las letras, en la presión de la escritura) La discalculia Se trata de un trastorno caracterizado por una alteración específica de la capacidad de aprendizaje de la aritmética. El trastorno afecta al aprendizaje de los conocimientos aritméticos básicos: adición (suma), sustracción (resta), multiplicación y división más que a los conocimientos matemáticos más abstractos de álgebra o geometría. En la Clínica Bárbara Tovar contamos con profesionales que se encargan de la detección, evaluación y tratamiento de estas dificultades.

Timidez y problemas de relaciones sociales

El niño tiene problemas para relacionarse con sus iguales o los adultos: No participa ni pregunta en clase, le cuesta iniciar conversaciones con otros niños o tomar la iniciativa en cualquier actividad. Se muestra reservado y distante. Pueden también estar presentes una pasividad excesiva, aislamiento, baja asertividad, escasa capacidad de expresión emocional, inseguridad, lentitud y sumisión al grupo. En definitiva presentan un escaso repertorio en habilidades sociales. Suelen estar presentes las conductas de ansiedad (anticipatorias de la situación o en la propia situación), temores y miedos irracionales en el sentido de tener que expresar una opinión o efectuar algún acto en presencia de sus iguales o adultos (en clase: leer en alto, responder a preguntas o resolver en la pizarra algún problema). Acompañando a los temores se produce la activación psicofisiológica (ansiedad) que se manifiesta con temblores, rubor, tartamudeo, dolores estomacales, etc... Lo peor es la falta de autocontrol que puede experimentar el niño ante estos episodios lo que le puede llevar a evitar activamente situaciones concretas En la Clínica Bárbara Tovar, trabajamos estas dificultades de manera individualizada atendiendo a las características de cada niño circunstancias y recursos.
Los tratamientos habituales están basados en la aplicación de un conjunto de técnicas cognitivo-conductuales (en función del caso) orientadas a los siguientes objetivos:
1- Aumentar las conductas de interacción con los iguales (compañeros) u otras personas.
2- Disminuir las conductas de inactividad, retraimiento o juego individual.
3- Reducir los niveles de ansiedad social asociados a la interacción en grupo.
4- Corregir los estilos de pensamientos inadecuados (pensamientos irracionales, negativos, de desvalorización personal, etc...).
5- Mejorar su autoestima.
Además también trabajamos de manera grupal en talleres de Habilidades Sociales con niños y adolescentes con estas dificultades.